Hoy compartimos una victoria que nos recuerda por qué es vital estar organizados. El caso de Adrián, un compañero destinado en el Mercadona de Sabadell, es el claro
ejemplo de cómo una trayectoria impecable puede verse truncada por intereses arbitrarios y cómo la justicia acaba poniendo a cada uno en su lugar.
De referente a "objetivo"
Adrián no era un vigilante cualquiera. Con un alto volumen de intervenciones y el respeto ganado a pulso ante gerencias y trabajadores por su profesionalidad, decidió dar un paso natural: solicitar un puesto de responsabilidad.
Fue entonces cuando todo cambió. Sus responsables y el coordinador pasaron de la
felicitación a las quejas constantes e insustanciales. La "excusa" para su despido
fulminante fue la difusión de imágenes de delincuentes a petición propia de sus responsables/coordinadores, vamos una incongruencia total...
"Lo que la empresa intentó vender como un despido procedente por falta grave,
no era más que una 'emboscada' preparada por la delegación para deshacerse
de un trabajador incómodo que reclamaba su sitio por méritos propios."
La respuesta de UGT: Firmeza legal
Adrián confió en el servicio jurídico de UGT. Presentamos todas las pruebas: capturas y comentarios donde los mismos responsables que le acusaban eran quienes le pedían fotos para tener localizados a los delincuentes en otros centros.
Ante la solidez de nuestra demanda y la evidencia de las pruebas presentadas por
nuestra abogada, la empresa ha tenido que dar marcha atrás antes de entrar en sala.
El Acuerdo Final
Conclusión: No estás solo
Este éxito no es solo de Adrián, es de todos. Demuestra que frente a las tácticas de miedo y las "emboscadas" en delegación, la ley y el sindicato son tu mejor escudo. Si Adrián no hubiera denunciado de la mano de UGT, hoy estaría en la calle sin un euro y con una mancha injusta en su expediente.
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